Quisiera creer que finalmente me acostumbre a tu ausencia.
Aunque el dolor sea insasiable y la presión constante de mi pecho simplemente quede al lado de lo irracional.
A medida que pasan los dias tu mirada se va desdibujando de mi memoria, y quedo bagando...
Bagando entre recuerdos, entre sonrisas y picardía.
Quién diría que finalmente te he perdido.










